Iglesia Nuestra señora del milagro del resario

LAS TIERRAS

La singular denominación de Characato tiene dos posibles acepciones: Chara Cato en lengua de Comechingones significaría tierra de aguas y haría alusión a los muchos cursos de agua que hay en la zona. La otra se refiere a un cacique Characate que fue de donde, aparentemente, derivó el nombre de este paraje, de la Pampa de Olaen.

Primero las tierras fueron de los comechingones, más tarde lo serían de los jesuitas. La Junta de Temporalidades creada después de la expulsión, vendió la estancia de la Candelaria en varias fracciones que pasaron a manos privadas. Paulatinamente, la posta instalada en esas tierras, se fue transformando en estancia.

A fines del siglo XIX, los propietarios eran Toribio Peralta y su esposa Remigia Guzmán, siendo ellos los que mandaron construir la Capilla de Characato.

 

LA CAPILLA

La capilla está edificada en un solitario paraje, solo acompañada por la antigua construcción del casco de la estancia. Emerge de la piedra, en medio de amarillos pajonales.

De líneas austeras, de planta rectangular, de 14,30 mts. de largo por 5,90 mts. de ancho,  con sacristía del lado del evangelio, de 4,00 mts. por 4,00 mts.

Construída con ladrillones, sus paredes tienen un espesor promedio de 0,57 mts, cabreadas de madera, alfajías y tejuelas de ladrillo, constituyen el techo a dos aguas que tiene como cubierta, bovedillas a la vista. La sacristía tiene techo a una agua, más bajo que la nave y  con iguales materiales.

Conserva el piso original, realizado con ladrillones de 44 cm. X 58 cm. x 8,5 cmts de espesor.

La fachada, orientada al suroeste, está enmarcada por dos columnas simuladas y un frontispicio con abertura circular en el centro, que es la ventana coral. Su terminación es con un revoque grueso rústico color blanco.

En el flanco izquierdo está la espadaña, que nace desde el suelo y termina en un arco ojival, con una columna trunca en su costado. Aloja una campana, a la cual se accede  por una escalera exterior que previamente conduce al coro alto.

 

Este último tiene el ancho de la nave y una profundidad de 2,45 mts. con baranda igual a la del presbiterio en dos tramos, e igual a las rejas exteriores en el centro.

 

El ingreso está determinado por una puerta de dos hojas de abrir de simple factura. Sobre la misma, un 1895, modelado en el muro, indica la fecha de construcción.

  

Esta Capilla fue consagrada a Nuestra Señora del Rosario del Milagro, una advocación muy difundida en la Provincia de Córdoba. Su origen data de 1591, tras el triunfo de los cristianos en Lepanto; San Pio V, atribuyó la victoria a la intersección de la Virgen, invocada por medio del Santo Rosario.

Un vano, que termina en arco de medio punto, comunica ambos recintos. Esto,  dentro del presbiterio, que está enmarcado con baranda de madera. El altar es de mampostería, de líneas muy simples, donde se destacan dos columnas y la hornacina que cobija a la imagen de la Virgen del Rosario. En las proximidades del techo, una ventana circular ilumina el sector. Junto con la del coro alto, que es de igual fisonomía, son las dos únicas aberturas que permiten introducir  luz en el  sagrado recinto.

 

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Un muro con pilares y rejas color negro, cierran la capilla, determinando un patio anterior.

La simpleza y austeridad de esta capilla, cobra una dimensión inusitada, que seguramente se debe a su emplazamiento en medio del desangelado paisaje de Characato, con el majestuoso cerro Uritorco como telón de fondo, allá a lo lejos; todo ello teñido por el estigma que sobre ella pesa, desde hace 80 años.

 

DE HISTORIAS PARALELAS

De los dichos de José Raimundo Guzmán (88), del vecino pueblo de Characato, que fueran difundidos en agosto de 2006, por el diario “La Voz del Interior”,  se desprende una historia  de amor, tragedia y misterio, que pueden haber signado la vida, el destino de esta capilla solitaria.

Parecer ser que, dentro de las primeras tres décadas de su existencia, la vida transcurría con la normalidad propia de aquellos tiempos, hasta que ocurrió lo inesperado.

Es que, en los primeros años del siglo XX, dos hermanos provenientes de Dean Funes, habían recalado en el lugar en busca de trabajo. Los dueños de la estancia de Characato los tomaron y de ese modo los hermanos Amenabar, Joaquín e Ignacio, terminaron su peregrinar en busca de una ocupación que les permitiera vivir. Poco a poco fueron ganando la confianza de los propietarios y fueron realizando los trabajos de mayor responsabilidad.

Ignacio trajo a su mujer y sus tres hijos desde Dean Funes. Joaquín terminó casándose con Remigia Peralta Guzmán, hija de los dueños, y con el correr del tiempo y la muerte del fundador ocurrida unos años después, se transformó en el dueño del campo.

En la estancia la actividad crecía día a día generando un bienestar para dueños y empleados. La casa grande de la estancia se fue construyendo hasta lo que hoy todavía se conserva.

La capilla cumplía su función y cada quince días un cura venía desde La Falda o Dean Funes.

Cuando todo parecía que marchaba sobre rieles, se desencadenó la tragedia.

No hay registros veraces, pero en el pueblo aseguran que primero se suicidó Joaquín, el esposo de Remigia y que unas semanas después lo hizo Ignacio, el menor.

Dos hermanos unidos por el mismo misterio, con pocos días de diferencia, parados frente al altar, pusieron fin a sus vidas con sendos pistoletazos que se llevaron para siempre, todos los indicios, todos los por qué, todas las razones 

Del centro a la izquierda, mirando al altar, fueron enterrados los hermanos Amenabar. Sus tumbas identificadas con lápidas de mármol fueron profanadas y han desaparecido.

La blanca Capilla de Characato hace casi ochenta años, entornó sus puertas y así permanece, alejada de Dios, desde aquellas muertes inexplicables..

Sin lugar a dudas, independiente del grado de veracidad,   historias de este tipo son muy “vendedoras”.

En 1994, nuevos dueños se hacen cargo de la estancia de Characato. Antes de poner en marcha la producción del establecimiento, comenzaron por restaurar la capilla, que,  muy derruída,  había servido de establo, criadero de murciélagos y receptáculo de cuanta basura se les ocurría tirar a los ocasionales turistas, durante varios años.

Su actual propietaria descree de la historia narrada, de la cual no hay documentación que la avale. Manifiesta además, que la capilla ha generado numerosas y verdaderas historias de amor en estos años.

Cuenta que una familia de Buenos Aires en su primer viaje a las sierras de Córdoba, pasó por la Capilla, en momentos en que estaba muy deteriorada. Entraron, limpiaron un poco y los niños colocaron algunas flores que recogieron en las inmediaciones.

Ya en la Capital, la señora, que es muy devota, solicitó en su parroquia que le cedieran una imagen de la  Inmaculada Concepción, relatando el destino que le sería dado: la capilla de Characato. Al pasar al lado de la imagen, guiñándole  un ojo le dijo: Si quieres ir, yo te llevaré“.

A la semana, le informaban que había sido concedido su pedido. Al poco tiempo, la familia realiza un viaje para depositar la imagen en su nueva residencia. Cuando llegaron a la capilla, casi con sensación de milagro, la vieron majestuosamente blanca, recién restaurada.

A la siguiente semana, las ancianas hermanas Peralta, residentes en Cosquín, propietarias anteriores, llamaron  para entregar la Virgen del Rosario del Milagro  y la campana, ambas originales de la Capilla.  Decía una de las hermanas. “Todas las noches sueño que la virgen me pide volver a la Capilla“.

Desde la aparición de la nota, la Capilla se hizo conocida, no por  el valor patrimonial que la obra representa, sino por lo truculento de los acontecimientos relatados. Comenzó ha ser punto de interés de las excursiones de la zona y el uso irrespetuoso de la misma, obligaron a sus dueños, con mucho pesar,  a cambiar la modalidad que se mantenía en los últimos catorce años. De estar abierta día y noche, para que quienes desearan orar en ella,  debieron cerrarla para preservarla.

A lo largo de décadas el reclamo por la Capilla golpeó las puertas del Obispado de Cruz del Eje, hasta que en 2013 la insistencia terminó dando frutos y las campanas, después de 80 años volvieron a sonar en Characato. El diario La Voz del Interior en su edición del 10 de mayo de 2013 anunciaba lo siguiente:

“La histórica Capilla de Pampa de Olaen será reabierta mañana [11 de mayo de 2013]. La propia Iglesia la condenó al cierre por una misteriosa tragedia.

Un día, hace 80 años las campanas dejaron de sonar. La capilla cerraba sus puertas y adentro, en la oscuridad, guardaba una historia de leyendas y tragedias. Mañana se reabre al público y en la Pampa de Olaen el sonido de las campanas invitará a la fiesta.

Para su reapertura y próxima restauración terció el padre Pedro Lopez, de Villa de Soto, con la autorización del Obispado de Cruz del Eje, que volvió a consagrarla como sitio religioso. Durante ocho décadas pesó sobre ella una pena canónica.

Mañana a la tarde habrá misa y una asamblea de vecinos, para aunar esfuerzo y lograr la restauración, a 118 años de su construcción. Paredes agrietadas, techos deteriorados y nada de mantenimiento, muestran sus huellas.

Cuando mañana reabra sus puertas, dejará ventilar los misterios que sobre ella se tejieron y motivaron que alguna vez, la propia iglesia, decidiera condenarla, y ahora “perdonarla”.”

 

 

Datos complementarios:

 

Latitud : 31º 6´ 40,52 S

Longitud : 64º 45´ 1,25 O 

Altitud : 1.442 m.

Orientación fachada: sur-suroeste

 

Fotos. Templos y capillas de Córdoba 

Parque Nacional Los Glaciares, Argentina 

El Parque Nacional Los Glaciares está ubicado en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz, posee una superficie de 726.927 hectáreas y fue creado para preservar una extensa área de hielos continentales y glaciares, del bosque andino-patagónico austral y muestras de la estepa patagónica. Es el más extenso del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Argentinas.

El Chaltén, PN Los Glaciares. Foto: Federico González Brizzio

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En 1937, a través del Decreto Nº 105.433, se fijó para distintos territorios en la Patagonia andina la condición de Reservas con destino a la posterior creación de Parques Nacionales. Uno de estos territorios fue el de la Reserva de los Glaciares. En septiembre del año 1942, la Presidencia de la Nación, por Decreto Nº 129.433, amplió el margen costero de la Reserva sobre el Canal de los Témpanos y la costa Norte del Lago Rico.

En Años más tarde, en abril de 1945, el Decreto Ley Nº 9504, ratificado por la Ley Nº 13.895, declaró Parque Nacional a varias reservas y entre ellas la Reserva Los Glaciares, la cual, a partir de ese momento, asumía la categoría de Parque Nacional.

En auto

Desde El Calafate por RP 11 hasta el Glaciar Perito Moreno (80 km de pavimento).

RP 11 y RP 8 hasta Puerto Bandera (47 km).

A Lago Roca (50 km) se puede acceder por la RP  11 en dirección hacia el Glaciar Moreno, desviándose a la izquierda por la R P 60 (ripio) hasta conectar con la RP Nº 15 o bien, transitando siempre la RP 15, toda de ripio.

RP 11, RN 40 y RP 23 hasta El Chaltén (220 km de pavimento).

Otros medios de transporte

El Calafate cuenta con aeropuerto internacional y recibe ómnibus desde Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz.

Allí se puede alquilar auto, contratar excursiones y abordar los servicios diarios de ómnibus a Glaciar Perito Moreno, Lago Roca y El Chaltén, portal de la zona norte del parque.

Camino de los Túneles y los volcanes de Pocho 

En la Provincia de Córdoba, el Camino de los Túneles, Volcanes y la Quebrada invita a transitarlo descubriendo cada uno de los tesoros que esconde. Partiendo de Mina Clavero, luego de atravesar la localidad de Cura Bochero, se llega hasta la región de Pocho tomando la Ruta Provincial Nº 28, que conduce a la localidad riojana de Chepes. 


Tuneles

Paisaje serrano tapizados por palmares es la primera sorpresa para el visitante; continuando, un conjunto de Volcanes inactivos se elevan hacia el cielo exhibiendo sus desgastadas cumbres. Una pequeña Capilla que comenzó a construirse hace alrededor de 300 años es testigo de la tranquilidad que reina en estos parajes y anuncia que el poblado de Las Palmas está cerca. Pasándolo, el camino comienza a descender bruscamente y los antiguos Túneles, que permiten llegar a la ciudad de Taninga, aparecen permitiendo continuar con el paseo. 

Este descenso es acompañado por la Quebrada de la Mermela, que regala una de las postales más bellas. Cuando el terreno comienza a dar fin a su declive, la Reserva Natural Chancaní será una parada inevitable para conocer este extenso parque nativo. El recorrido culmina en los impactantes llanos de la Provincia de La Rioja. 

Volcanes de Pocho
Entre los curiosos palmares que habitan el Departamento de Pocho, sobre la Ruta Provincial Nº 28, cinco Volcanes inactivos dan muestras de un paisaje que no se repetirá en otra zona de la Provincia de Córdoba. 

Volcanes

Integrando la Sierra de Guasapampa y Pocho, estas elevaciones exponen diferentes tonalidades, dependiendo del tipo de rocas que los conforman; dos de ellos se destacan por dibujar una casi perfecta forma cónica sobre el horizonte; su altura es otra de las particularidades que los diferencia. 

Agua de la Cumbre, Ciénaga, Poca, Yerba Buena y Véliz son las denominaciones de estas bellezas únicas que a veces tientan a los aventureros escaladores ansiosos por descubrir experiencias y postales nuevas. 

Capilla Nuestra Señora de la Palmas
En el Departamento de Pocho, la localidad de Las Palmas hace honor a la extraña vegetación que habita esta región serrana. Uno de sus atractivos indiscutibles es la antigua Capilla, cuya construcción data del 1700 y aún conserva los muros de adobe que formaran parte de la construcción original. En su exterior se destaca el campanario, que fue reconstruido, y en el interior sus decorados en madera junto a las imágenes de antaño. 

Capilla

Túneles de Taninga
Cuando la Ruta Provincial Nº 28 comienza a exponer su abrupto declive, que permitirá observar los espectaculares llanos riojanos, una obra vial que data de 1930 se acerca. Se trata de los cinco túneles que posibilitaron la comunicación de la Provincia de Córdoba y La Rioja. 

Los Tuneles

Desde estas pintorescas construcciones, el paisaje que se observa es un derroche de belleza: la Cascada del Velo de la Novia sorprende con sus 12 saltos y el murmullo del agua a lo largo de sus 180 metros de caída. Este espectáculo natural, que se puede completar con el sobrevuelo de los cóndores, forma parte de la hermosa Quebrada de la Mermela: atravesada por el Río del mismo nombre, regala a los viajeros postales increíbles. 

Paisajes versátiles que exponen palmares, cerros, saltos de agua y de repente el más extenso llano riojano, son una inevitable tentación que hará regresar a los visitantes de este rincón cordobés.

20 lugares que debes conocer en Córdoba (para poder decir que conocés Córdoba)

El número es caprichoso. Podrían ser 18, 30 o 50 los sitios que bien valdría la pena conocer de Córdoba, si se pretende decir que se conoce esta provincia. En este caso, la lista es de 20. Como toda selección, es naturalmente subjetiva. Pero arrima al menos un recorrido por las postales posibles que, siendo uno cordobés o visitante, debería retener en retinas y memorias. 


El criterio es uno, entre varios posibles. En este caso prioriza los sitios con cierta perspectiva de turista: los mejores paisajes, la naturaleza y el valor histórico-cultural son los ejes de la selección.

En algunos casos, se trata de sitios muy puntuales y localizados. En otros, se apeló a un recorrido o circuito, pero de sentido homogéneo y en distancias reducidas.   


1. Mar Chiquita



La quinta laguna salada más grande del mundo, en el noreste provincial. Naturaleza asombrosa en una enorme laguna que asemeja un mar interior. Es una reserva de aves de renombre mundial. Miramar, la única localidad costera, es su principal centro turístico. 


2. Cerro Colorado

En el norte, el mayor reducto con vestigios de los pueblos originarios en Córdoba. 120 aleros y cuevas con 40 mil pictografías de arte rupestre que dejaron los aborígenes. Además, un paisaje atrapante y la casa que habitó Atahualpa Yupanqui, hoy museo.


3. El Camino Real

Recorre el norte cordobés, desde Caroya hasta San Francisco del Chañar. Valen las paradas en las postas de tiempos coloniales (como la de Sinsacate) y en los varios pueblos que conservan alma histórica, como Villa Tulumba (foto) y Villa del Totoral.


4.  Tres estancias jesuíticas juntas



Las de Jesús María, Colonia Caroya y Santa Catalina (foto) se ubican a corta distancia entre sí, en el centro-norte provincial. Son parte del conjunto jesuita declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco. Un circuito para asombrarse con el pasado de los jesuitas: iglesias, museos y más.


5. Capital, urbe histórica


 
Imposible obviar la ciudad de Córdoba, fundante del resto de la provincia que lleva su nombre. Puede atraer su fortaleza comercial, industrial y cultural, pero es imperdible un recorrido por la Manzana Jesuítica, Patrimonio Mundial de la Humanidad.


6.  El Champaquí



Con sus 2.790 metros, es el pico más alto de Córdoba. Se puede ascender en largas caminatas desde Calamuchita o Traslasierra. O llegar a la cima por el camino a su vecino cerro Los Linderos, desde Villa Yacanto. Dos modos diferentes pero igualmente inolvidables.


7. Caminos de Altas Cumbres

La ruta que une los valles de Punilla y Traslasierra es un impactante recorrido de montaña por el techo de Córdoba. Atraviesa la Pampa de Achala, una meseta de altura. Bien vale desviarse un poquito para desandar algún tramo del viejo camino de los puentes colgantes (foto), anterior a la actual ruta, que también representa un recorrido impactante.

 

8. Quebrada del Condorito

Sobre las Altas Cumbres, es el único Parque Nacional en Córdoba. El avistaje de los enormes cóndores es un gran atractivo, sumado a un paisaje de ensueño entre bosques de tabaquillos y otra fauna y flora autóctona. Más al sur, similar aunque menos conocida y accesible, asombra la Quebrada del Yatán. 

 
9.  La Cumbrecita y parajes de la alta Calamuchita

Un pueblo al estilo de los Alpes, pero con tonada cordobesa, en las alturas de las Sierras Grandes. Mezcla de tradiciones germanas y serranas, La Cumbrecita (foto) sorprende entre forestaciones y cascadas. En el camino, vale detenerse en Intiyaco y Villa Berna, o desviarse a la bella Villa Alpina. No lejos, Villa Yacanto oficia de centro de otra zona entre pinares, cerros y ríos transparentes, con parajes de postales como El Durazno, Pinar de los Ríos y San Miguel de los Ríos.    

 
10.  De Embalse a Villa General Belgrano


 
Embalse es el más grande de los lagos cordobeses, para variados usos y postales. Vale un recorrido por los pueblos sobre la ruta 5, que atraviesa la región de Calamuchita, desde Embalse y su histórico complejo turístico estatal, hasta las muy visitadas Santa Rosa y Villa General Belgrano. 


11. El valle de Traslasierra

Entre cerros y balnearios, el circuito que une Villa Cura Brochero, Mina Clavero y Nono representa una unidad turística muy atractiva. La santificación del sacerdote José Gabriel Brochero, personaje de esta zona, agrega un plus de impacto religioso. El recorrido hacia el sur del valle es atrapante: San Javier, La Paz, Los Hornillos, Las Rabonas, el dique La Viña y otros parajes, asombran entre el verde que predomina y las Sierras Grandes a sus pies. 


12. Túneles de Taninga y volcanes de Pocho

Un serpenteante y antiguo camino sembrado de túneles y puentes colgantes, al norte de la región de Traslasierra, deja ver desde las alturas cordobesas los llanos riojanos. Cerca, los volcanes de Pocho, entre bosques de palmeras Yatay, recortan un paisaje poco frecuentado pero visualmente impactante. 

 
13.  El Uritorco más Ongamira



El Uritorco es un cerro emblemático, de accesible ascenso, cargado de leyendas sobre energía extraterrestre, a los pies de la singular ciudad de Capilla del Monte. Cerca, conviene llegar a Ongamira, con sus grutas, historias y leyendas de aborígenes, más un llamativo paisaje.

 
14.  Punilla norte


 
Un circuito distinguido, desde La Falda y Villa Giardino, hasta Los Cocos y La Cumbre (foto), entre otros varios pueblos. Parajes con diferentes tradiciones y características, que merecen ser adentrados. No perderse el Camino del Pungo, un recorrido de tierra entre Villa Giardino y La Cumbre jalonado por locales de la mejor artesanía.  


15.  Punilla Sur



Villa Carlos Paz es la ciudad con mayor capacidad para alojar visitantes en Córdoba. De fuerte presencia comercial y de espectáculos, no queda afuera de ningún mapa. Pero conviene sumarle un recorrido por los pueblos y balnearios más tranquilos sobre el río San Antonio, como Cuesta Blanca, Mayu Sumaj y otros. 
 

16. El valle de Paravachasca


Puede recorrerse entre pinares y cerros desde las alturas de San Clemente o Bosque Alegre, hasta Potrero de Garay y Villas Ciudad de América, asentadas sobre la costa del imponente embalse Los Molinos. No puede quedar afuera la ciudad de Alta Gracia, con una estancia jesuítica en su centro urbano (foto) y variados museos. De paso, vale sumar una recorrida por las comunas cercanas que adornan el paso del río Anisacate.


17. Ascochinga más Candonga

El área de Sierras Chicas presenta un recorrido atractivo entre Unquillo, Río Ceballos, Salsipuedes y La Granja, entre otras, hasta llegar a la sobria belleza de Ascochinga. Cerca, metida en las sierras, la histórica capilla de Candonga (foto) es una postal infaltable de Córdoba.  

 
18.  Los Gigantes

En Punilla, cerca de Tanti, el macizo montañoso ofrece paisajes muy atractivos, entre cerros rocosos que convocan a aficionados de la escalada y al rappel. Si de Tanti se trata, no perderse La Cueva de los Pajaritos, para avistar miles de vencejos en cada caída de sol.   


19.  Sierras del Sur



Ríos y arroyos cristalinos, entre cerros, en áreas aún más silvestres por menos explotadas. Desde el camino que conduce a la apacible Lutti y al muy particular “pueblo escondido” del Cerro Aspero (un centro minero abandonado) hacia el sur incluyendo Río de los Sauces, Cañada del Sauce, y, sobre todo, Alpa Corral (foto).


20. San Marcos Sierras

En el extremo norte de las sierras, un pueblo turístico con personalidad y perfil propio. El paraje de los hippies para algunos, la capital de la miel para otros, suma encanto en el paisaje y una onda cultural que lo hace percibir, de entrada, como diferente.


 

Foto de portada: Una pradera entre las Sierras Grandes, en Villa Alpina (Calamuchita)

Fotografías: 1, 2, 3, 4 y 11: Fernando Colautti. 9 y 10: Nelson Torres. 12: Juan Simo. 5, 7, 8, 13, 14, 15, 16, 17, 18 (Archivo La Voz). 6 y 19 (Córdoba Turismo).

Nota compartida del diario la Voz del Interior.

Salo Videla.

Paracaidismo en Córdoba. Argentina.

“El coraje no es la ausencia de miedo, es la conciencia de que hay algo por lo que vale la pena arriesgarse”. Así, con esa frase de Alex Rovira, Marcos Tissera -paracaidista deportivo integrante de la comisión directiva del Centro de Paracaidismo Córdoba (Cepac)- nos describe su experiencia en el aire.

Caer a 200 kilómetros por hora demanda tener una práctica de pensamiento práctico y veloz. La sensación de volar, nos hace sentir poderosos, pudiendo controlar nuestro cuerpo para desplazarnos a voluntad. A esa velocidad, los sentidos se intensifican a tres mil metros de altura. Al ver el horizonte curvarse, los problemas toman dimensiones menores. “Estar allá arriba me llena de una energía que en la tierra me impulsa en el día a día”, asegura Marcos.

Aires cordobeses

Cepac nació en 1972, en el aeródromo Coronel Olmedo de la ciudad de Córdoba, para poner en práctica este deporte. Actualmente, no sólo ofrece la escuela de paracaidismo para quienes quieren convertirse en paracaidistas deportivos, sino que también invita a toda la población a experimentar las sensaciones de un salto de bautismo (tándem).

Al llegar al aeroclub, veo cómo aterriza un tándem y me acerco para apreciar mejor lo que sucede. En medio de los gritos de emoción, viene aterrizando Marisa Mio, de 45 años. Después de un rato de estar sentada -asimilando las sensaciones que la dominaron tras tremenda experiencia- me mira fijamente y con seguridad me dice: “Saltar en paracaídas es una de las cosas que deben figurar en tu lista antes de morir”.

En los alrededores, los mayores esperan sus turnos recibiendo la instrucción correspondiente para el tándem, mientras las familias toman unos mates en los espacios arbolados viendo cómo los niños juegan abriendo sus bracitos para interpretar una danza de aviones y terminar acostados en el pasto. Sueñan, tal vez, que son esos paracaidistas que aterrizan cerca de donde estamos, después de su despliegue de formaciones aéreas.

Cómo volar: paso a paso

Héctor Galbucera es instructor de saltos de bautismo -o tándem- en Cepac. Al llegar, nos explica que ya no nos referimos a paracaídas sino a velas (por su perfil aerodinámico) y que el salto de bautismo consta de dos etapas: el salto y la permanencia en el aire.

Cuando el pasajero salta del avión enganchado al instructor por un arnés, lo hace con los brazos cruzados en el pecho. “El arnés fue chequeado más de cinco veces en el ascenso de 20 minutos, hasta llegar a los tres mil metros aproximadamente”, describe Galbucera.

Una vez en el aire, el pasajero debe poner el cuerpo en forma de banana con las piernas juntas y los talones apuntando a la espalda del instructor, mientras éste busca la posición de vuelo. En caída libre, se alcanzan unos 200 kilómetros por hora por 30 segundos. Una vez conseguido esto, se le permite al pasajero extender los brazos y sentir el aire en la palma de sus manos. Mientras los gritos se le escapan sin pensarlo, su cuerpo está invadido por la adrenalina y no se tiene una sola idea en su lugar.

En la segunda etapa del descenso, se acciona la apertura de la vela comenzando la parte de paseo de esta increíble experiencia. El instructor jala la manija de liberación del velamen, que llena sus tubos suavemente en 200 metros de caída para comenzar un descenso pausado y disfrutar así de la vista panorámica a lo largo de siete minutos, a unos 30 kilómetros por hora.

En esta etapa, los instructores le permiten al pasajero tener los comandos para hacer un par de giros divertidísimos. “Por lo general, las personas se preocupan por el momento del aterrizaje –continúa comentando Galbucera- pero siguiendo las instrucciones, es una experiencia suave y placentera. El pasajero debe levantar las piernas hasta que se le diga lo contrario, porque el instructor es quien controla el contacto con el suelo”.

 

Plus

Pablo Orfila, instructor de la Escuela de Paracaidismo Córdoba, sugiere:

Requisitos. Para hacer paracaidismo deportivo se debe tener: aprobación del psicofísico por parte de la Fuerza Aérea y edad mínima de 15 años y nueve meses.

Modalidad. Combinación de tres estilos: cuerda estática o apertura automática; dual tándem y AFF (método acelerado en caída libre). El examen se puede dar con 16 años ante inspector de la Fuerza Aérea.

Clases. Son personalizadas, acordando los horarios con cada alumno. Teórico: equipo, elementos de seguridad, procedimientos de seguridad, emergencias o mal funciones. Práctico: simulaciones de vuelo en tierra. Se reciben instrucciones de acciones. Una vez asimilados estos procedimientos, se comienza a saltar.

Datos útiles

En Córdoba, existen varios lugares para poner en práctica esta experiencia.

CEPAC: Aeródromo Coronel Olmedo (Córdoba). Horarios: todos los días desde las nueve (con cielo despejado). Reservas con dos días de anticipación y confirmación 24 horas antes para corroborar clima. Traslados desde y hasta Córdoba. Cel. (0351) 156-878471. Más datos: Facebook.com/ParacaidismoCórdoba. De 2.200 a 3.000 pesos.

AERÓDROMO ALTA GRACIA: funciona todos los días desde las nueve hasta la puesta de sol (con cielo despejado). Reservas con dos días de anticipación y confirmación 24 horas antes para corroborar clima. Cel. (0351) 153-487628 (Carolina Zuazo). Facebook.com/paracenterag. De 2.550 a 3.550 pesos.

AERÓDROMO LA CUMBRE: abierto todos los fines de semana a partir del 4 de noviembre. Reservas con dos días de anticipación y confirmación 24 horas antes para corroborar clima. Cel. (03548) 156-39713. Facebook.com/AeroAtelier. Desde 3.500 hasta 4.600 pesos.

-Compartimos este informe de voy de viaje..

Museu do Amanhã 

El sorprendente y futurista Museo del Mañana de Río de Janeiro, inaugurado la quincena de diciembre de 2015 en la remodelada Plaza de Mauá pretende ser una de las bases de la recuperación del Centro Histórico de Río, dentro del ambicioso proyecto llamado Porto Maravilha, el gran proyecto de recalificación de la antigua zona portuaria promovido por la Prefectura de la ciudad.  Con este museo, Río se sitúa como la ciudad con uno de los mayores hitos en la arquitectura de vanguardia a nivel mundial y al mismo tiempo actualiza su panorama museístico.

Con el Museo del Mañana (Museu do Amanhã) se inaugura una nueva generación de museos de ciencia en el mundo. Mediante audiovisuales, instalaciones interactivas y juegos, en él se puede hacer un viaje en el tiempo, hasta el momento mismo del Big Bang, para desde ese punto intentar entender los procesos de evolución de la tierra y del hombre, analizar las tendencias actuales en cuanto a los avances de la tecnología, el crecimiento de la población mundial y el cambio climático e imaginar cuáles serían los posibles futuros para la humanidad en los próximos 50 años, en función a las decisiones que tomemos hoy. 

La propuesta del nuevo Museo del Mañana de Río de Janeiro parte de la idea de que en las próximas cinco décadas se producirán más cambios en la tierra que en los últimos diez mil años. Para el comisario del museo, Luiz Alberto Oliveira, físico del CBPF y doctor en Cosmología, el futuro se construirá sobre la base de seis grandes tendencias del mañana: cambio climático; crecimiento de la población y longevidad; mayor integración y diversificación; avances tecnológicos, alteración de la biodiversidad y expansión del conocimiento.

plaza maua y museo del mañana rio de janeiro

Vista de la renovada Plaza Mauá y del Museo del Mañana

Un espacio único de aceleración de ideas, que invita a sumergirse en experiencias en las que ciencia y arte, razón y emoción, lenguaje y tecnología, cultura y sociedad se entrecruzan.

El sorprendente diseño del Museo del Mañana es la primera gran obra en Latinoamérica del arquitecto español Santiago Calatrava, quien afirma que se inspiró para su creación en las bromelias del Jardín Botánico. El edificio de 15.000 metros cuadrados, que parece flotar delicadamente sobre la Bahía de Guanabara, se ha construido siguiendo estrictas normas de sustentabilidad, lo que le ha merecido el Certificado Leed (Liderazgo en Energía y Proyecto Ambiental), concedido por la organización internacional Green Building Council.

Entre las particularidades arquitectónicas de este museo, están las formas curvas y blancas que caracterizan los diseños de Calatrava, pero esta vez el español va un paso más allá y ha instalado una cobertura móvil pensada para aprovechar al máximo la luz natural, que a su vez alberga una impresionante estructura de acero que forma una hilera de “alas” recubiertas por más de 5.400 pequeñas placas solares que durante el día parecen batirse en busca del sol para generar la energía limpia que abastece el edificio.

La tierra con sus mareas y vientos en tiempo real museo del mañana rio de janeiro

La tierra con sus mareas y vientos en tiempo real

Además, los 9.200 metros cuadrados de espejos de agua que forman la base del museo, se nutren con las aguas de la bahía de Guanabara, al igual que todo el sistema de refrigeración del edificio. El sistema crea una temperatura agradable en el interior pero también filtra y procesa el agua que luego devuelve limpia al mar, enviando así el mensaje de que es posible limpiar el agua de la bahía de Guanabara. Por su parte, los 6.000 metros cuadrados de jardines que rodean el museo, diseñados por el estudio paisajístico Burle Marx, serán también regados de forma ecológica, mediante un sistema que aprovecha el agua de lluvia.

Un recorrido por las especies que forman parte del planeta museo del mañana rio de janeiro

Un recorrido por las especies que forman parte del planeta

En el interior, el área expositiva del Museo del Mañana de Santiago Calatrava está dividida en 5 secciones: Cosmos, Tierra, Antropoceno, Mañanas y Ahora, de modo que los visitantes puedan hacer un recorrido temporal por la historia del universo y en especial de nuestra tierra desde su formación, pasando luego por la aparición del hombre y su impacto sobre ella. Uno de los principales objetivos del museo es que sus visitantes comprendan las tres dimensiones de la existencia: materia, vida y pensamiento y que sean conscientes de la huella que el paso del hombre por la tierra deja no sólo en su composición geográfica, sino también en el clima, en la atmósfera y en la biodiversidad que la habita.

En la sección denominada Mañanas, el Museo del Mañana se convierte en una especie de Museo del Futuro, abordando los diferentes caminos posibles hacia los que nos dirigimos, invitándonos a reflexionar sobre nuestro mundo, un mundo cada vez más sobrepoblado, más interconectado y más necesitado de recursos. Finalmente, mediante entretenidos juegos de preguntas, podemos medir la huella que cada uno de nosotros va dejando en el planeta y el impacto que sobre él tienen nuestras pequeñas acciones cotidianas. El objetivo último es que cada uno de nosotros tomemos consciencia de que el Mañana empieza Ahora y de que lo que decidamos hacer hoy creará el mundo que tendremos dentro de unos años.

Las sociedades y su evolución Museo del Mañana rio de janeiro

Las sociedades y su evolución

En el Museo del Mañana de Río de Janeiro hay también un Observatorio del Mañana, una especie de radar pensado para seguir de cerca los avances de la ciencia, la cultura y la tecnología del mundo, intentando identificar las oportunidades, amenazas y desafíos que tiene nuestra sociedad para los próximos 50 años.

El Museo del Mañana se convierte así no sólo en una institución de investigación y divulgación importante para Río de Janeiro y Brasil entero, sino también para todo el mundo. Un lugar donde tomar consciencia del futuro que nos espera según nos comportemos hoy.

Por supuesto, además de la exposición permanente, el museo acoge una variedad de exposiciones temporales, talleres, presentaciones y un Laboratorio de Actividades del Mañana, pensado como un punto de encuentro y discusión sobre los retos que nos presenta el futuro.

Todo esto sin olvidar que la increíble imagen del Museo del Mañana de Santiago Calatrava se ha convertido desde el primer día en el moderno sello distintivo de la bahía de Guanabara. Los cruceros que atracan en la Ciudad Maravillosa o las embarcaciones que navegan por la bahía, son sorprendidos por esta especie de flor futurista que da la bienvenida al puerto. Una imagen que merece la pena ser vista desde el mar, con toda seguridad.

Horario

Martes a Domingos: 10:00 a 18:00 h. (última entrada a las 17:00 h.)

Precios

Público general: R$10
Estudiantes y menores de 21 años: R$5
Martes: Entrada Libre

Cómo llegar al Museo del Mañana de Río 

icono-metrorio26X26Metro Uruguaiana – Líneas 1 y 2
Dirección: Praça Mauá, s/n – Centro – Río de Janeiro
Sitio web: museudoamanha.org.br

Foto: 1 Salo Videla.

EL ATENEO GRAND SPLENDID. 

El Ateneo Grand Splendid (Buenos Aires) no siempre fue una librería, en sus comienzos allí funcionaba un gran teatro en el que se desarrollaron grandes obras y presentaciones. Reconocidos artistas como Gardel e Ignacio Corsini, entre otros, pisaron los tablones de ese escenario.

En el 2002 grupo Ilhsa decidió convertir ese hermoso lugar en una imponente librería. Muchas de sus características originales se respetaron: la cúpula pintada, los balcones originales, la ornamentación intacta y hasta el telón de terciopelo. Lo único que cambió verdaderamente es que se llenó de libros.

Hoy en día en el Ateneo Grand Splendid se pueden encontrar más de 12.000 libros que sin obligación de compra uno se puede sentar a leer y disfrutar en cualquiera de los espacios habilitados. Por esta razón es que casi más de 3.000 personas lo visitan diariamente.