Casa de Pablo Neruda. Villa del Totoral.

5Las palabras de Neruda en Córdoba

“Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde, te amo directamente sin problemas ni orgullo, así te amo, porque no sé amar de otra manera”. Pablo Neruda, el escritor y poeta chileno, escribió esas letras sobre el amor. Entre 1955 y 1957 vivió en Villa del Totoral, al norte de Córdoba y en esa etapa creó buena parte de sus obras. En 1955 se había separado de su esposa, Delia, y convivió con Matilde Urrutia, la musa que inspiró sus Cien sonetos de amor. Fue recibido en Villa del Totoral por el Dr. Araoz Alfaro, por cuya residencia pasaron muchas personalidades; entre ellas, el escritor Rafael Alberti.

Homenaje al amor. Córdoba 

3Un amor compartido

Characato es un pequeño poblado en donde resaltan la capilla y un viejo hotel. Curiosamente, el templo estuvo cerrado durante 88 años, debido a que allí se suicidaron dos hermanos con poca diferencia de tiempo. El motivo: un amor que habrían compartido, y que ninguno de los dos pudo soportar. Ante la tragedia, se decidió suspender la celebración de la misa, una determinación que finalizó hace pocos años. Hoy existen en el lugar algunas hosterías para alojarse, aunque el silencio que caracteriza al pueblo sigue presente como hace años. En un viaje por esta zona, es muy recomendable visitar también cascada de Olaen

Lugares de Córdoba que son homenajes al amor.

En esta lista: 1 de 5

1Más alto que el Obelisco

Es “el Taj Mahal cordobés”. Sobre la ruta provincial 5, se encuentra un ala de avión que Raúl Barón Biza edificó en honor a su esposa, la actriz y aviadora Myriam Stefford. Cuando estaban recién casados, la joven –originaria de Suiza– falleció en un accidente al caer su avión en San Juan. Su marido mandó a construir esta mole de 82 metros, que finalizó en 1937 y que representa un ala de avión elevándose hacia el cielo. Dentro del monumento, que hoy no se puede visitar, una leyenda reza: “Viajero, rinde homenaje con tu silencio a la mujer que, en su audacia, quiso llegar hasta las águilas”. En los alrededores, Alta Gracia y todo el Valle de Paravachasca ofrecen muchos atractivos para visitar, como museos y las bellezas naturales de La Paisanita o La Serranita

Lugares de Córdoba, homenaje al amor

2El dolor transformado en capilla

Guido Buffo, un italiano que llegó a estas tierras recién comenzado el siglo XX, se casó con Leonor Allende, una de las primeras periodistas cordobesas. En 1931, Leonor falleció de tuberculosis, y diez años después murió también la hija de ambos, Eleonora. En homenaje a ellas, Buffo construyó una espléndida capilla a pocos kilómetros del centro de Unquillo. Enclavada en un entorno natural de extrema belleza y paz, hoy se puede visitar junto a la Casa Museo. En la ciudad también es posible acceder al Castillo Monserrat, realizado en 1920 por un adinerado banquero de Rosario con materiales importados de Europa. Según algunas versiones, semejante despliegue de gastos respondió a las exigencias de una amante. 

La pileta “argentina” que es reconocida en el mundo

En el Museo de Arte Contemporáneo de Japón, los visitantes se están volviendo locos con una pileta creada por Leandro Erlich, un argentino que juega con el arte y las ilusiones ópticas.

Todas las personas que acceden a este museo tienen que ver detenidamente, más de una vez, la increíble piscina. Desde arriba, da la impresión de que en el fondo del agua hay un grupo de personas paradas y vestidas. Pero no todo es lo que parece: se trata de una ilusión óptica creada por diez centímetros de agua atrapada entre dos vidrios transparentes.

Los visitantes tienen la opción de entrar en la pileta -que es en realidad una habitación vacía con las paredes celestes- para ver el agua por encima de sus cabezas, y después contemplarla desde arriba para tener la otra perspectiva.

La huella del artista

Esta obra ya se convirtió en una pieza permanente del 21st Century Museum of Contemporary Art en Kanazawa (Japón), pero no es la primera vez que Leandro Erlich sorprende con sus trabajos.

En 1999, instaló la pileta en exposiciones temporales en el MoMAPS1 de Nueva York y en la Bienal de Venecia.

Y para el 2013, el artista creó la ilusión de una fachada clásica victoriana tardía en una calle cotidiana en el este de Londres. A través del uso de un espejo gigante, las personas podían tomarse fotografías como si estuvieran colgando y subiendo por el lado de las casas.

Iglesia Nuestra señora del milagro del resario

LAS TIERRAS

La singular denominación de Characato tiene dos posibles acepciones: Chara Cato en lengua de Comechingones significaría tierra de aguas y haría alusión a los muchos cursos de agua que hay en la zona. La otra se refiere a un cacique Characate que fue de donde, aparentemente, derivó el nombre de este paraje, de la Pampa de Olaen.

Primero las tierras fueron de los comechingones, más tarde lo serían de los jesuitas. La Junta de Temporalidades creada después de la expulsión, vendió la estancia de la Candelaria en varias fracciones que pasaron a manos privadas. Paulatinamente, la posta instalada en esas tierras, se fue transformando en estancia.

A fines del siglo XIX, los propietarios eran Toribio Peralta y su esposa Remigia Guzmán, siendo ellos los que mandaron construir la Capilla de Characato.

 

LA CAPILLA

La capilla está edificada en un solitario paraje, solo acompañada por la antigua construcción del casco de la estancia. Emerge de la piedra, en medio de amarillos pajonales.

De líneas austeras, de planta rectangular, de 14,30 mts. de largo por 5,90 mts. de ancho,  con sacristía del lado del evangelio, de 4,00 mts. por 4,00 mts.

Construída con ladrillones, sus paredes tienen un espesor promedio de 0,57 mts, cabreadas de madera, alfajías y tejuelas de ladrillo, constituyen el techo a dos aguas que tiene como cubierta, bovedillas a la vista. La sacristía tiene techo a una agua, más bajo que la nave y  con iguales materiales.

Conserva el piso original, realizado con ladrillones de 44 cm. X 58 cm. x 8,5 cmts de espesor.

La fachada, orientada al suroeste, está enmarcada por dos columnas simuladas y un frontispicio con abertura circular en el centro, que es la ventana coral. Su terminación es con un revoque grueso rústico color blanco.

En el flanco izquierdo está la espadaña, que nace desde el suelo y termina en un arco ojival, con una columna trunca en su costado. Aloja una campana, a la cual se accede  por una escalera exterior que previamente conduce al coro alto.

 

Este último tiene el ancho de la nave y una profundidad de 2,45 mts. con baranda igual a la del presbiterio en dos tramos, e igual a las rejas exteriores en el centro.

 

El ingreso está determinado por una puerta de dos hojas de abrir de simple factura. Sobre la misma, un 1895, modelado en el muro, indica la fecha de construcción.

  

Esta Capilla fue consagrada a Nuestra Señora del Rosario del Milagro, una advocación muy difundida en la Provincia de Córdoba. Su origen data de 1591, tras el triunfo de los cristianos en Lepanto; San Pio V, atribuyó la victoria a la intersección de la Virgen, invocada por medio del Santo Rosario.

Un vano, que termina en arco de medio punto, comunica ambos recintos. Esto,  dentro del presbiterio, que está enmarcado con baranda de madera. El altar es de mampostería, de líneas muy simples, donde se destacan dos columnas y la hornacina que cobija a la imagen de la Virgen del Rosario. En las proximidades del techo, una ventana circular ilumina el sector. Junto con la del coro alto, que es de igual fisonomía, son las dos únicas aberturas que permiten introducir  luz en el  sagrado recinto.

 

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Un muro con pilares y rejas color negro, cierran la capilla, determinando un patio anterior.

La simpleza y austeridad de esta capilla, cobra una dimensión inusitada, que seguramente se debe a su emplazamiento en medio del desangelado paisaje de Characato, con el majestuoso cerro Uritorco como telón de fondo, allá a lo lejos; todo ello teñido por el estigma que sobre ella pesa, desde hace 80 años.

 

DE HISTORIAS PARALELAS

De los dichos de José Raimundo Guzmán (88), del vecino pueblo de Characato, que fueran difundidos en agosto de 2006, por el diario “La Voz del Interior”,  se desprende una historia  de amor, tragedia y misterio, que pueden haber signado la vida, el destino de esta capilla solitaria.

Parecer ser que, dentro de las primeras tres décadas de su existencia, la vida transcurría con la normalidad propia de aquellos tiempos, hasta que ocurrió lo inesperado.

Es que, en los primeros años del siglo XX, dos hermanos provenientes de Dean Funes, habían recalado en el lugar en busca de trabajo. Los dueños de la estancia de Characato los tomaron y de ese modo los hermanos Amenabar, Joaquín e Ignacio, terminaron su peregrinar en busca de una ocupación que les permitiera vivir. Poco a poco fueron ganando la confianza de los propietarios y fueron realizando los trabajos de mayor responsabilidad.

Ignacio trajo a su mujer y sus tres hijos desde Dean Funes. Joaquín terminó casándose con Remigia Peralta Guzmán, hija de los dueños, y con el correr del tiempo y la muerte del fundador ocurrida unos años después, se transformó en el dueño del campo.

En la estancia la actividad crecía día a día generando un bienestar para dueños y empleados. La casa grande de la estancia se fue construyendo hasta lo que hoy todavía se conserva.

La capilla cumplía su función y cada quince días un cura venía desde La Falda o Dean Funes.

Cuando todo parecía que marchaba sobre rieles, se desencadenó la tragedia.

No hay registros veraces, pero en el pueblo aseguran que primero se suicidó Joaquín, el esposo de Remigia y que unas semanas después lo hizo Ignacio, el menor.

Dos hermanos unidos por el mismo misterio, con pocos días de diferencia, parados frente al altar, pusieron fin a sus vidas con sendos pistoletazos que se llevaron para siempre, todos los indicios, todos los por qué, todas las razones 

Del centro a la izquierda, mirando al altar, fueron enterrados los hermanos Amenabar. Sus tumbas identificadas con lápidas de mármol fueron profanadas y han desaparecido.

La blanca Capilla de Characato hace casi ochenta años, entornó sus puertas y así permanece, alejada de Dios, desde aquellas muertes inexplicables..

Sin lugar a dudas, independiente del grado de veracidad,   historias de este tipo son muy “vendedoras”.

En 1994, nuevos dueños se hacen cargo de la estancia de Characato. Antes de poner en marcha la producción del establecimiento, comenzaron por restaurar la capilla, que,  muy derruída,  había servido de establo, criadero de murciélagos y receptáculo de cuanta basura se les ocurría tirar a los ocasionales turistas, durante varios años.

Su actual propietaria descree de la historia narrada, de la cual no hay documentación que la avale. Manifiesta además, que la capilla ha generado numerosas y verdaderas historias de amor en estos años.

Cuenta que una familia de Buenos Aires en su primer viaje a las sierras de Córdoba, pasó por la Capilla, en momentos en que estaba muy deteriorada. Entraron, limpiaron un poco y los niños colocaron algunas flores que recogieron en las inmediaciones.

Ya en la Capital, la señora, que es muy devota, solicitó en su parroquia que le cedieran una imagen de la  Inmaculada Concepción, relatando el destino que le sería dado: la capilla de Characato. Al pasar al lado de la imagen, guiñándole  un ojo le dijo: Si quieres ir, yo te llevaré“.

A la semana, le informaban que había sido concedido su pedido. Al poco tiempo, la familia realiza un viaje para depositar la imagen en su nueva residencia. Cuando llegaron a la capilla, casi con sensación de milagro, la vieron majestuosamente blanca, recién restaurada.

A la siguiente semana, las ancianas hermanas Peralta, residentes en Cosquín, propietarias anteriores, llamaron  para entregar la Virgen del Rosario del Milagro  y la campana, ambas originales de la Capilla.  Decía una de las hermanas. “Todas las noches sueño que la virgen me pide volver a la Capilla“.

Desde la aparición de la nota, la Capilla se hizo conocida, no por  el valor patrimonial que la obra representa, sino por lo truculento de los acontecimientos relatados. Comenzó ha ser punto de interés de las excursiones de la zona y el uso irrespetuoso de la misma, obligaron a sus dueños, con mucho pesar,  a cambiar la modalidad que se mantenía en los últimos catorce años. De estar abierta día y noche, para que quienes desearan orar en ella,  debieron cerrarla para preservarla.

A lo largo de décadas el reclamo por la Capilla golpeó las puertas del Obispado de Cruz del Eje, hasta que en 2013 la insistencia terminó dando frutos y las campanas, después de 80 años volvieron a sonar en Characato. El diario La Voz del Interior en su edición del 10 de mayo de 2013 anunciaba lo siguiente:

“La histórica Capilla de Pampa de Olaen será reabierta mañana [11 de mayo de 2013]. La propia Iglesia la condenó al cierre por una misteriosa tragedia.

Un día, hace 80 años las campanas dejaron de sonar. La capilla cerraba sus puertas y adentro, en la oscuridad, guardaba una historia de leyendas y tragedias. Mañana se reabre al público y en la Pampa de Olaen el sonido de las campanas invitará a la fiesta.

Para su reapertura y próxima restauración terció el padre Pedro Lopez, de Villa de Soto, con la autorización del Obispado de Cruz del Eje, que volvió a consagrarla como sitio religioso. Durante ocho décadas pesó sobre ella una pena canónica.

Mañana a la tarde habrá misa y una asamblea de vecinos, para aunar esfuerzo y lograr la restauración, a 118 años de su construcción. Paredes agrietadas, techos deteriorados y nada de mantenimiento, muestran sus huellas.

Cuando mañana reabra sus puertas, dejará ventilar los misterios que sobre ella se tejieron y motivaron que alguna vez, la propia iglesia, decidiera condenarla, y ahora “perdonarla”.”

 

 

Datos complementarios:

 

Latitud : 31º 6´ 40,52 S

Longitud : 64º 45´ 1,25 O 

Altitud : 1.442 m.

Orientación fachada: sur-suroeste

 

Fotos. Templos y capillas de Córdoba 

Parque Nacional Los Glaciares, Argentina 

El Parque Nacional Los Glaciares está ubicado en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz, posee una superficie de 726.927 hectáreas y fue creado para preservar una extensa área de hielos continentales y glaciares, del bosque andino-patagónico austral y muestras de la estepa patagónica. Es el más extenso del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Argentinas.

El Chaltén, PN Los Glaciares. Foto: Federico González Brizzio

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En 1937, a través del Decreto Nº 105.433, se fijó para distintos territorios en la Patagonia andina la condición de Reservas con destino a la posterior creación de Parques Nacionales. Uno de estos territorios fue el de la Reserva de los Glaciares. En septiembre del año 1942, la Presidencia de la Nación, por Decreto Nº 129.433, amplió el margen costero de la Reserva sobre el Canal de los Témpanos y la costa Norte del Lago Rico.

En Años más tarde, en abril de 1945, el Decreto Ley Nº 9504, ratificado por la Ley Nº 13.895, declaró Parque Nacional a varias reservas y entre ellas la Reserva Los Glaciares, la cual, a partir de ese momento, asumía la categoría de Parque Nacional.

En auto

Desde El Calafate por RP 11 hasta el Glaciar Perito Moreno (80 km de pavimento).

RP 11 y RP 8 hasta Puerto Bandera (47 km).

A Lago Roca (50 km) se puede acceder por la RP  11 en dirección hacia el Glaciar Moreno, desviándose a la izquierda por la R P 60 (ripio) hasta conectar con la RP Nº 15 o bien, transitando siempre la RP 15, toda de ripio.

RP 11, RN 40 y RP 23 hasta El Chaltén (220 km de pavimento).

Otros medios de transporte

El Calafate cuenta con aeropuerto internacional y recibe ómnibus desde Río Gallegos, capital de la provincia de Santa Cruz.

Allí se puede alquilar auto, contratar excursiones y abordar los servicios diarios de ómnibus a Glaciar Perito Moreno, Lago Roca y El Chaltén, portal de la zona norte del parque.